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Jara (Cistus Ladanifer)

Felipe Gomez

De la familia de las cistáceas la Jara forma parte de una de sus 170 especies que habitan principalmente en el entorno mediterráneo. Se trata posiblemente de la planta más común en las laderas sur del Sistema Central ocupando suelos silíceos, soleados y generalmente compartidos con encinas. Sus poblaciones más importantes se encuentran también en Sierra Morena, Extremadura, Castilla La Mancha y Andalucía.

Ocupa estos suelos, generalmente degradados, en los que en otro tiempo se instalaron encinas o melojos y muchas veces nos indica la pobreza de los mismos o etapas de regeneración del encinar después de incendios. La encontraremos aproximadamente desde el nivel del mar hasta los 1000 metros.

Flor de la jara pringosa (Cistus ladanifer var. maculatus)    FOTO FGZ

Se trata de un arbusto siempre verde, conocido como jara pringosa o estepa del ládan en Cataluña, que no suele sobre pasar los 2,4 metros aunque forma tapices muy densos y tupidos, fáciles para pasar desapercibido. Del romancero viene la expresión "De noche, por los caminos, de día, por los jarales".

Florece de abril a junio según latitud y orientación, formando verdaderos "campos nevados" en las faldas serranas. Las blancas flores se componen de 5 pétalos y son bastante grandes, llegando a alcanzar los 10 cm de diámetro. Algunas tienen unas manchas oscuras en la base de cada pétalo, dando lugar a una variedad conocida como jara de las cinco llagas y científicamente como maculatus.

Jaral en El Espinar, PN Sierra Norte de Guadalajara        FOTO FGZ

Pero, sin duda alguna, lo más característico de esta planta es su profundo aroma que impregna la montaña así como su resina pegajosa, el ládano. Esta sustancia tan abundante, a parte de darle el nombre científico, la hace competir con éxito frente a otras especies ya que inhibe el crecimiento de otras plantas.

Antiguamente este ládano se recolecto para su uso con un método muy curioso que consistía en pasear un rebaño de cabras por el jaral y después extraerlo al raspar su piel, también podían ser hombres con mandiles de cuero. Igualmente se conoce la extracción más limpia hirviéndola y sacando después la grasa que, a manera de aceite, nada por encima del cocimiento.

Medicinalmente se le atribuían, entre otras, propiedades sedantes y se utilizo mezclándolo con pez negra, cera amarilla y trementina para crear un emplasto regio útil para las hernias. Actualmente el uso principal es en cosmética como fijador de perfumes. En Extremadura y Sierra Morena se produce una suerte de miel de jara llamada también mangla.

Con su profundo olor y su pegajoso ládano la jara nos hará respirar profundamente y disfrutar de un ambiente puro en nuestros paseos, ahora, otra cosa será si, en un día de calor, nos salimos de la senda y nos perdemos en un jaral ...

 

Bibliografía

-Ginés López. Guía de árboles y arbustos de la Península Ibérica y Baleares. Mundi Prensa, 2002. 

-Pío Font Quer. Plantas medicinales. El Dioscórides renovado. Ediciones Península 1999.