Viajes de papel. La Biblia en España de George Borrow

 

George Borrow (1803-1881) fue un escritor, viajero y políglota inglés, conocido por su interés por las lenguas y las culturas populares. En 1835 llegó a la Península Ibérica como agente de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, con el encargo de difundir las Escrituras. Durante los años siguientes recorrió buena parte de España y Portugal, entrando en contacto con personajes de muy distinta condición social y enfrentándose a las autoridades civiles y religiosas.

Conocido en el Madrid de la época como Don Jorgito o Jorgito el Inglés, más allá de su misión de dar a conocer el Nuevo Testamento, su interés estuvo en mezclarse con las gentes de España, conocerlas y charlar con el pueblo, especialmente con los gitanos, con quienes podía hablar en su lengua y conocer sus costumbres. Fruto de este interés fue su libro Los zincalí (1841).

Sus viajes lo llevaron por buena parte de la geografía peninsular, muchas veces a caballo y por caminos que hoy apenas reconocemos. Desde Lisboa llegó a Madrid atravesando el interior de Portugal y Extremadura. Desde la capital realizó numerosas excursiones por tierras de Toledo, Ávila y Guadalajara, además de viajes más largos hacia Andalucía, con estancias en Sevilla, y hacia el norte peninsular, recorriendo Galicia, Asturias y Cantabria. Un continuo ir y venir por caminos, pueblos y ventas que constituye buena parte del atractivo de su relato

Publicada en Londres en 1842, La Biblia en España recoge sus experiencias durante aquellos viajes, en una España marcada por la Primera Guerra Carlista, las tensiones religiosas y una profunda inestabilidad política. Aunque la distribución de biblias constituye el hilo conductor, la obra es fundamentalmente un relato de viajes en el que se suceden encuentros con arrieros, campesinos, contrabandistas, clérigos y gitanos. Borrow presta especial atención a las costumbres populares, las lenguas y las formas de vida de una sociedad todavía profundamente rural, ofreciendo un retrato de la España del siglo XIX desde la mirada de un extranjero protestante, no exenta de prejuicios.

La primera traducción al castellano, publicada en 1921, fue obra de Manuel Azaña, escritor e intelectual que años después llegaría a presidir la Segunda República española. Azaña acompañó su traducción de una introducción y notas, contribuyendo a recuperar para los lectores españoles uno de los testimonios más conocidos de la literatura de viajes británica por la Península Ibérica.

La lectura merece un intento, ya que, al tratarse de un texto antiguo, tal vez cueste adentrarse en él si no lo hacemos con ganas. Bien lo merece, pues se trata, sin duda, de uno de los mejores libros de viajes y aventuras con España como telón de fondo. Además, como Azaña señala en su prólogo: «El libro de Borrow es un precioso documento para la historia de la tolerancia, no en las leyes, sino en el espíritu de los españoles».

Ana María Hernández

Directora creativa Estudio PobrelaVaca.

https://www.pobrelavaca.com/
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