Ojos imperiales. Literatura de viajes y transculturación es el título del profundo estudio que Mary Louise Pratt dedica a la mirada colonial que durante siglos ha caracterizado buena parte de la literatura de viajes. Una lectura académica que, a los lectores menos especializados, nos descubre, por un lado, un amplio repertorio de relatos de viajeros y viajeras por América y África y, por otro, una nueva forma de entender la literatura de viajes producida, generalmente, desde las metrópolis europeas sobre los territorios coloniales.
Especial importancia adquiere lo que Mary Louise Pratt denomina zona de contacto, un espacio donde las culturas se encuentran y se relacionan en condiciones de desigualdad. En estos relatos predomina una mirada principalmente masculina y europea, que presenta el territorio como un espacio salvaje y bello, rico pero incivilizado, necesitado del orden y la estructura europeos para ser modelado, civilizado y, sobre todo, convertido en rentable.
Desde los viajes científicos de los seguidores de Linneo, empeñados en clasificar y ordenar el mundo natural, hasta las expediciones de Humboldt, que ensalzaron la belleza de los territorios americanos, pasando por los viajeros que cartografiaban e inventariaban sus riquezas materiales, a los que la autora denomina acertadamente vanguardia capitalista, buena parte de la mirada europea sobre América y África se construyó a través de unos ojos imperiales.
Un prisma que no necesariamente resta valor a estos relatos, pero que conviene tener presente para comprender el contexto histórico y la ideología en que fueron escritos. Una perspectiva que también nos ayuda a reconocer los discursos que subyacen en buena parte del corpus de la literatura de viajes, un género literario con identidad propia.
Se trata de un trabajo riguroso y novedoso en el que se introducen conceptos de gran interés para las ciencias sociales, como el de anticonquista, posiblemente uno de los más relevantes. Con él, Pratt se refiere a las estrategias mediante las cuales determinados miembros de la burguesía europea se presentaban como observadores inocentes, al tiempo que reafirmaban su hegemonía y superioridad.
El término encierra una contradicción deliberada y sirve para mostrar cómo la mirada aparentemente pasiva del viajero europeo, que recorre territorios ajenos sin perturbar, en apariencia, la vida de sus habitantes, puede esconder una forma de apropiación simbólica. Un viajero que observa, describe y clasifica cuanto encuentra a su paso, pero cuya mirada nunca es completamente ajena a las relaciones de poder de su tiempo.
Esta reflexión también tiene sentido en nuestra manera de entender los viajes. Recorrer un territorio implica acercarse a su historia, a sus habitantes y a las distintas formas de interpretar el paisaje, procurando dejar atrás esa mirada eurocéntrica que durante siglos ha condicionado los relatos de los viajeros. En Viajes a Pie creemos que conocer otros lugares también supone cuestionar nuestros propios prejuicios y reconocer que nuestra forma de observar y contar el mundo no es la única posible.
Bibliografía
Pratt, Mary Louise (1992). Ojos imperiales. Literatura de viajes y transculturación. Fondo de Cultura Económica.
Laura Calle Alzate. Comentarios sobre la lectura.

