Desde las tierras bajas próximas a Glasgow hasta las montañas de las Highlands, el West Highland Way recorre 154 kilómetros entre Milngavie y Fort William. Una travesía que atraviesa bosques, grandes lagos, valles glaciares y extensas turberas, siguiendo antiguos caminos de comunicación entre las poblaciones del oeste de Escocia.
Inaugurado en 1980, fue el primer itinerario oficial de largo recorrido de Escocia y continúa siendo uno de los más conocidos del país. Su trazado permite descubrir la transición entre los paisajes rurales de las Lowlands y las montañas de las Highlands, una región estrechamente vinculada a la historia y la cultura escocesas.
De los caminos históricos a las Highlands
El West Highland Way aprovecha antiguos caminos ganaderos, senderos tradicionales y carreteras militares construidas durante el siglo XVIII para facilitar el control y las comunicaciones en las Tierras Altas.
Durante siglos, estos territorios estuvieron vinculados a los clanes escoceses, cuya organización social y económica se transformó profundamente tras los levantamientos jacobitas y las posteriores Highland Clearances, los desplazamientos de población rural que modificaron la ocupación de buena parte de las Highlands.
La creación del West Highland Way permitió recuperar algunos de estos caminos y establecer un itinerario continuo entre el entorno de Glasgow y Fort William, convertido hoy en uno de los principales centros de actividades de montaña de Escocia.
Del Loch Lomond a las montañas de Glencoe
El recorrido comienza en Milngavie, al norte de Glasgow, y avanza entre bosques y tierras agrícolas hasta alcanzar el Loch Lomond, el mayor lago de Gran Bretaña por superficie. El sendero sigue su orilla oriental, primero por caminos relativamente cómodos y después por tramos más estrechos y pedregosos, entre bosques y laderas que descienden hacia el agua.
Desde Inverarnan, el camino continúa hacia Crianlarich y Tyndrum, adentrándose progresivamente en las Highlands. El paisaje se abre y aparecen grandes valles de origen glaciar, montañas redondeadas y extensas zonas de pastizales y turberas.
Uno de los sectores más característicos es Rannoch Moor, una amplia meseta de turberas, pequeños lagos y terrenos encharcados rodeada de montañas. El sendero la atraviesa siguiendo parte de una antigua carretera militar hasta llegar a Kingshouse, a las puertas de Glencoe.
Desde aquí, el West Highland Way asciende por la conocida Devil’s Staircase, el punto más elevado del recorrido, a unos 550 metros de altitud. Después desciende hacia Kinlochleven y continúa por el valle de Lairigmor hasta Fort William, a los pies del Ben Nevis, la montaña más alta del Reino Unido, con 1.345 metros.
Etapas del West Highland Way
La travesía suele organizarse en siete u ocho jornadas de marcha. Una distribución habitual en ocho etapas es la siguiente:
Milngavie – Drymen: 19 km
Drymen – Rowardennan: 24 km
Rowardennan – Inverarnan: 22,5 km
Inverarnan – Tyndrum: 19,5 km
Tyndrum – Inveroran: 14,5 km
Inveroran – Kingshouse: 16 km
Kingshouse – Kinlochleven: 14,5 km
Kinlochleven – Fort William: 24 km
Las distancias son aproximadas y pueden variar según los alojamientos y las pequeñas variantes del itinerario.
Una travesía por la montaña escocesa
El West Highland Way es un itinerario bien señalizado que no presenta grandes dificultades técnicas, aunque algunas etapas son largas y los caminos pueden resultar exigentes, especialmente junto al Loch Lomond.
La mejor época para recorrerlo se extiende desde mayo hasta septiembre, cuando los días son más largos. Sin embargo, la meteorología escocesa es muy variable y las lluvias, el viento y las bajas temperaturas pueden aparecer incluso en verano.
También conviene tener presentes los midges, pequeños insectos especialmente abundantes durante los meses cálidos, y reservar con antelación los alojamientos, ya que algunas zonas cuentan con pocas opciones de pernocta.
La travesía puede realizarse alojándose en pequeños hoteles, albergues y establecimientos rurales, o combinando estos servicios con la acampada, siempre respetando las regulaciones locales.
El West Highland Way constituye una buena aproximación a los paisajes y la historia de las Tierras Altas escocesas. Un recorrido que permite conocer sus montañas, sus antiguos caminos y una región donde la relación entre el territorio y sus habitantes ha experimentado profundas transformaciones a lo largo de los siglos.
Información y cartografía
West Highland Way. Cicerone Press. Guía del recorrido
West Highland Way. Viajes a Pie. Nuestra travesía

